La vida y nada más / La vie et rien d’autre

La vida y nada más / La vie et rien d’autre

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Año: 1989
Duración: 135 min.
País: Francia
Director: Bertrand Tavernier
Guión: Jean Cosmos, Bertrand Tavernier
Música: Oswald D’Andrea
Fotografía: Bruno de Keyzer
Reparto: Philippe Noiret, Sabine Azéma, Pascale Vignal, Maurice Barrier, François Perrot, Jean-Paul Dubois, Daniel Russo, Michel Duchassoy
Productora: Hachette Première / AB Films / Little Bear / Films A2 / La Sofica Sofinergie / Investimage / CNC
Género: Drama, Histórico

Resumen:

En 1920 la Primera Guerra Mundial terminó hace ya dos años. Francia cura sus heridas y regresa al trabajo. En este ambiente, dos jóvenes mujeres de orígenes sociales muy diferentes persiguen un mismo objetivo, encontrar al hombre que aman y que desapareció en la tormenta. Sus pesquisas las conducen hacia una misma fuente de información, el comandante Dellaplane. Del 6 al 20 de noviembre de 1920, se entrecruzan las vidas de Irene, Alicia y de dicho comandante, se enfrentan entre ellos y finalmente aprenden a conocerse…

Premios:

1989: Premios BAFTA: Mejor película en habla no inglesa
1989: Premios David di Donatello: Mejor actor extranjero (Philippe Noiret). 2 nomin.
1989: Premios César: 2 Premios. 11 Nominaciones incluyendo Mejor Película
1989: Premio del Cine Europeo: Nominada Mejor actriz (Snezana Bogdanovic)

Para saber más:

La película se sitúa en 1920, es decir, dos años después de terminadas las hostilidades; sin embargo, muchos elementos evocan una especie de subsistencia del conflicto. Se puede en primer lugar señalar la presencia masiva de los uniformes de los “poilus”: muchos son los hombres todavía movilizados, e incluso entre los hombres desmovilizados, la chaqueta azul sigue siendo la norma. En esta omnipresencia del uniforme en la pantalla se añaden muchos otros elementos visuales: los estragos de la guerra se ven en los cuerpos (muchos amputados) y en los lugares (paisajes devastados, muchas ruinas de edificios improvisados, falsos tabiques de madera para separar las oficinas en el teatro requisado). Por otra parte, los recuerdos de la guerra siguen ocupando muchas discusiones y muchas preocupaciones, ya que las privaciones aún se sienten.

Esta memoria de la guerra toma además una forma más oscura y más preocupante, cuando el suelo mismo parece poder reactivarla en todo momento: cascos, granadas, cadáveres surgen de la tierra, remontan a la superficie y siguen envenenando la vida diaria de los sobrevivientes. El misterio de los desaparecidos, que es el tema de la película, es igualmente extraño: la tierra está llena de cadáveres no identificados y los vivos vagan por los caminos en búsqueda de sus familiares cuyo estatuto sigue siendo indefinido. Ni muertos ni vivos, los desaparecidos tienen una existencia intermedia y dejan a los vivos perdidos entre la esperanza del reencuentro, el temor de la discapacidad aterradora o de la confrontación con un cadáver exhumado. La guerra no se muestra por lo tanto, no sólo en sus estigmas, en los cuerpos y los lugares, pero aparece también como una fuerza subterránea, con la cual no se ha acabado, y que continúa viviendo bajo la tierra irrumpiendo a veces de manera sorprendente.

Modificado el 27/06/2017

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