Deauville acoge la cumbre del G8 [fr]

Grandes casas normandas que se yerguen hieráticas ante el asalto de las olas, casetas de playas de otro tiempo, el paseo y sus tablas desgastadas bajo el paso de caminantes desconocidos o célebres: la ciudad normanda de Deauville es toda una imagen postal. Sin embargo, más allá del veraneo y el ocio, Deauville se erige además como un centro de reflexión. Esta es la ciudad elegida por la presidencia francesa para celebrar la próxima cumbre del G8.

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El 26 y el 27 de mayo se pedirá a las gaviotas de la orilla marina (una vez al año no hace daño) que hagan gala de un buen comportamiento durante la celebración de la 37.ª cumbre del G8 en Deauville, en la que se reunirán ocho jefes de Estado y de Gobierno, junto a sus delegaciones. Los recibirá el 26 de mayo el presidente de la República Francesa, Nicolas Sarkozy. Los integrantes del G8 son: Francia, Reino Unido, Alemania, Canadá, Estados Unidos, Italia, Japón y Rusia. Además de estos países, también estarán presentes el Consejo de la Unión Europea y la Comisión Europea.

El 27 de mayo, en el marco del diálogo más amplio deseado por el presidente francés, a los jefes de estado de la cumbre del G8 se unirán seis delegaciones africanas (Etiopía, Sudáfrica, Nigeria, Senegal, Argelia y Egipto). A la estación balnearia situada a orillas del canal de la Mancha asistirán un total 16 delegaciones y 7300 personas, entre ellas 4000 periodistas que cubrirán el acontecimiento, celebrado en el Centre international de Deauville. Todo un acontecimiento para la ciudad normanda que, sin embargo, ya tiene por costumbre acoger acontecimientos de prestigio de forma regular.

Un paraíso surgido de la arena

1858: Deauville no es más que una marisma. El duque Augusto de Morny, hermanastro de Napoleón III pero por encima de todo un influyente político y financiero, se hospeda en la cercana localidad de Trouville. Allí decide transformar la modesta aldea normanda en un elegante y obligado lugar de veraneo. Tras una rápida ronda de conversaciones, se da inicio a las obras y ya en 1860 empiezan a surgir las primeras casas de la arena, a las que siguen un hipódromo y una línea de ferrocarril que conecta Deauville con París. Pero es en los felices años veinte cuando la ciudad se catapulta a las estrellas. La localidad normanda se convierte en la favorita de la flor y nata de París, pero también de la realeza europea. Coco Chanel inaugura allí una de sus primeras tiendas, y los dos grandes hoteles míticos, el Royal y el Normandy, abren sus puertas. La ciudad se llena de champán, placer y lentejuelas. Deauville pasa a ser sinónimo de fiesta, e incluso de excepcionalidad. En los años sesenta, la película de Claude Lelouch Un hombre y una mujer, de éxito mundial, consagra a la ciudad como símbolo del romanticismo, gracias a lo cual el ciclo se repite.

Deauville y la gran pantalla

El cine es, efectivamente, una de las grandes historias de amor de Deauville. Desde aquellas estrellas de cine mudo que en los años veinte se embriagaban en las salas del casino, y las imágenes inolvidables de Jean-Louis Trintignant y Anouk Aimée abrazándose en la inmensa playa que se perdía en el horizonte, la ciudad de las villas burguesas gusta de bajar de nivel a través del séptimo arte. De hecho, la ciudad dirige la mirada más allá del océano tras su apertura, a partir de 1975, a la diversidad cinematográfica norteamericana a través del Festival de cine estadounidense. El próximo festival tendrá lugar del 2 al 11 de septiembre, y en él se presentarán más de 100 películas a un público tanto aficionado como profesional que podrá apreciar cine «made in Hollywood», como el cine independiente. Todavía más exótico para la aldea normanda de sus orígenes será el Festival de cine asiático, que por decimocuarta ocasión tendrá lugar en Deauville en marzo de 2012 para estimular la curiosidad de cinéfilos amantes de este tipo de cine que, pese a su enorme riqueza, es poco conocido en Francia.

Retos mundiales

Sin embargo, y pese a esta apariencia un tanto frívola, el marco de Deauville suscita también la reflexión. El próximo Women’s Forum for the Economy and Society (foro económico y social de la mujer), que se celebrará del 13 al 15 del próximo mes de octubre, da fe de ello. Inaugurado en 2005 por la francesa Aude de Thuin, el Women’s Forum reúne cada año a más de 500 personalidades de la esfera económica, universitaria, cultural, social e incluso científica. El Women’s Forum for the Economy and Society es una ocasión de debate, puesta en común, reflexión y acción que da la palabra a las mujeres respecto a todos los grandes retos, presentes y futuros, de nuestra sociedad. Está abierto a la participación masculina y pretende en primer lugar valorar la aportación de las mujeres, diversa y complementaria, respecto a la de los hombres para ofrecer nuevas perspectivas sobre los problemas. Esta red global e influyente refuerza progresivamente la influencia de las mujeres en el mundo.

En la actualidad, Deauville ha sabido gestionar a la perfección un patrimonio embellecido con los perfumes empolvados de las bellas mujeres de la orilla del mar, iluminado por los proyectores de las alfombras rojas de los festivales de cine y volcado con su pasión por la hípica e incluso por diversiones refinadas como el bridge. No cabe duda de que sabrá inspirar, pero también ofrecer relax, a los jefes de Estado que vendrán a atender los complejos problemas del mundo.

Páginas web:
- http://www.g20-g8.com/g8-g20/g20/francais/accueil.1.html
- http://deauville-bridge.fr/2011/
- http://www.womens-forum.com/
- http://www.deauvilleasia.com/accueil.html
- http://www.pole-international-cheval.com/

Pascale Bernard
Actualidad en Francia n° 16, mayo de 2011

Modificado el 07/06/2011

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