ARTRASH - FOTOGRAFÍAS DE DALIA FERREIRA

La Embajada de Francia y la Alianza Francesa de Caracas presentan la muestra fotográfica Artrash, de la artista visual Dalia Ferreira, hasta el 17 de mayo de 2007, en los espacios de la Alianza Francesa de Las Mercedes, ubicada en el C.C. Paseo Las Mercedes, P. B.

Treinta imágenes fotográficas a color capturadas e intervenidas con proceso digital, rinden tributo al arte clásico entre lo callejero y la estética binaria, en mediano formato.

La artista caraqueña, Dalia Ferreira (www.daliaferreira.blogspot.com), estudió comunicación social en la Universidad Católica Andrés Bello, mención audiovisual, con post-grado en Gerencia de Proyectos. Se ha desempeñado en el diseño y programación de contenidos en emisoras desde 1995, así como creadora, productora y locutora de radio; ha incursionado en el campo de la publicidad e imagen corporativa para instituciones, empresas y agencias publicitarias; trabajó como redactora y reportera para televisión; incursionó en la realización de cortometrajes para Super 8, entre otras actividades desempeñadas en el campo de la comunicaciones.

Como fotógrafa, mostró su trabajo en la individual Fuera de órbita, Galería Okyo, Caracas, 2006. Fué merecedora del Tercer Premio Concurso Nacional de Fotografía, tema: Diablitos en la mesa del venezolano, General Mills de Venezuela, 2006, obra: Ñ Engranaje Endiablado. Éste mismo año participó en el II Gran Concurso de las Artes, Centro Nacional de Fotografía del Instituto de las Artes, de la Imagen y del Espacio, 2006, obra: Chow Bisnes: Zurcido Visible.

Participó en la I Bienal Internacional de la Fotografía de Venezuela, Museo Alejandro Otero, Caracas, 2006, obra: Transecto Orinoquia. Reconocimiento Especial, Salón Nacional de la Fotografía, Universidad Central de Venezuela, 2005, obra: Homero en Carraca / Matt Groenning featuring Michelena. IX Salon Alejandro Otero, Municipalidad Los Salias, 2005, obra: Quién quiere ser Harry Potter. Premio Exhibición Asociación Venezolana de la Comunidad Fotográfica (AVECOFA), 2005. Foto fija de miniseries dramáticas para Radio Caracas Televisión y cortometrajes.

Ferreira presenta una nueva individual bajo el título de Artrash, conformada por 30 fotografías a color, realizadas con cámara y proceso de revelado digital en un tamaño aproximado de 30 x 45 c.m., en papel fotográfico. Son imágenes intervenidas que expresan un cierto sentido barroco, desde un lenguaje pop, a partir de temas como la violencia, el erotismo, desde la conexión con personajes, pintores, en especial del renacimiento, con un alto contenido social, urbano, al dirigir la mirada del espectador hacia la cultura del graffiti como expresión artística de la inconformidad.

La propuesta fotográfica se sumerge en la travesía de capturar paredes graffiteadas en esquinas recónditas de la ciudad, para que funjan de aposento en las imágenes que presenta a la consideración del público.

Paredes pintadas por el mundo entero con la irreverencia de colores que reinterpretan modos de ser y maneras de pensar, grandes artistas combinados sobre estos escenarios del arte callejero, personajes de corrientes como el renacimiento, dadaísmo, gótico y surrealismo que no pensaron nunca mezclarse con héroes de video juegos, es la esencia de la muestra; definida por la artista como una suerte de tributo al arte clásico entre lo callejero y la estética binaria.

El público verá en la muestra una colección de planteamientos que inmortaliza a semidioses del arte como Frida Kahlo, Salvador Dalí, Boticelli, Max Ernst, Petrus Chirstus, Diego Rivera, Magritte, Rafael o Edward Hooper, interrumpiéndolos a cada uno en momentos memorables y trasladándolos a una variable del arte moderno: el arte callejero y el submundo de los videojuegos.

Después de todas las formas que han conseguido los artistas para expresarse, la fotografía se ha convertido en una de las más convencionales para la artista. Pero no se trata de cuantas veces sea fotografiada una pared, si era de noche o de día, si había gente o estaba sola, si es tomada desde un puente roto o un moderno edificio, sino lo que determina que cada fotografía revele el estilo y óptica de cada fotógrafo; cuestión de enfoque.

En este caso, la artista no se conforma con plasmar la imagen en el momento que programó para alcanzar su propia perspectiva, ella se atreve a intervenir estas fotografías con la técnica digital para pintar con su cursor en forma de pincel, bien sea remarcando rostros, agregándoles movimientos o revistiendo a la moda a damas medievales para saltarse las barreras y llegar a concluir en “una indagación sobre la convergencia visual de las épocas”.

Modificado el 30/04/2007

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